domingo, 18 de noviembre de 2007

DANIEL ANTONIO BOSCH SUAREZ, PRESENTE.



La útima foto con Daniel, de izquierda a derecha, Gerardo Berriel, Juan Carlos Alberte, Macu, Bernabé Civano y Daniel Bosch.

El 15 de noviembre, el día del cumpleaños de Eduardo Darnauchans, despedimos para siempre a Daniel Bosch, quien fuera Vice-Presidente y Director de Operaciones de Mc Cann Erickson Uruguay.
Leído así parecería que estamos reseñando el fallecimiento de un alto ejecutivo del capitalismo salvaje, un hombre de los que usan la chequera en lugar de corazón y que no tendría lugar en el blog de un poeta.
En rigor a la verdad, El Bosch, como le conocimos todos, está aquí porque ha sido una parte de mi vida, algo de ella se fue con él, así como de mi literatura que leyó y estimó, y de la que también formó parte en poemas que he publicado en esta página.
Conocí en los años de agitada militancia estudiantil cuando él estaba en el liceo Colón y lo reencontré, singularísimo encuentro, cuando él ya era ejecutivo de Cuentas de COCA-COLA.
Desde allí, fue sin duda, un eficiente gestor cultural, ya que impulsó actividades como Plásticos Jóvenes, recitales y espectáculos, con la increíble capacidad de trabajo del obsesivo motor humano que fue en vida.
Fumador y tomador de café desorbitado, ajeno a toda otra cosa que no fuera el trabajo, y el cuidado de su madre, fue un hombre caballeresco y sutil, cálido, sensible y comprensivo para con las vivencias de los demás, familias, hijos, parejas, etc, que el no pudo tener.
Inteligente y ávido de conocimiento, a pesar de que tenía una autoimpuesta carga demencial de trabajo, tenía tiempo para informarse sobre los más diversos asuntos, culturales, sociales, políticos.
Admirador de la obra de nuestro destacado artista plástico, Javier Basi, quien lo acompañó todo el tiempo en este último tramo de su vida, El Bosch estaba siempre al tanto de las movidas de la pintura, del teatro, de la música.
Con el advenimiento del gobierno progresista, al que naturalmente adhirió, tuvo reflexiones y lúcidos análisis críticos sobre la gestión cultural del gobierno de izquierda que evidenciaban la sintonía fina que él tenía con el sector.
Hombre afable, de buenos modos, fue un ser, paradojicamente, carente de vida privada, excepto los momentos que dedicaba a su madre anciana, a su hermano y sobrinos, y a una novia que tuvo alguna vez y que le duró poco tiempo.
Daniel eligió el trabajo por sobre todas las cosas en la vida, sin descanso y sin pausas, a excepción de las vacaciones forzozas que alguna vez nuestro jefe, y amigo, Carlos Ricagni le obligó a tomar. En ellas Daniel pudo viajar y hacer algunas cosas que un hombre de su cultura y sensibilidad hubiera querido hacer.

El Bosch fue un personaje de Raymond Carver, un ser contradictorio, con momentos en los que resultaba querible y rechazable con la misma intensidad, no obstante siempre superaba todas las tormentas y conflictos con su indiscutible calidad humana, Cuando pasaban las ventiscas, los malos momentos y rispidices generadas por él mismo, siempre proponía un cigarrillo y un café como prendas de reconciliación, mientras solía citar a Mao para justificar sus contradicciones.

Daniel Bosch fue un compañero leal, por lo tanto un amigo y un hermano de todas las horas, cuya presencia late en mi corazón y en los libros de Chomsky, de Borges y Lao Tsé que me regaló en distintos cumpleaños, y que dedicó con letra menuda y mucha inteligencia.
Su muerte estaba anunciada hace un tiempo, no nos tomó de sorpresa, pero dolió más de lo que esperábamos como el hollín de una chimenea perversa tiñó los días y las noches que vivimos desde que se fue.
Ahora, en estas pobres palabras, intento reafirmar su presencia en mí y en muchos hombres y mujeres de las más diversas procedencias. Nos hará mucha falta.

8 comentarios:

El Gato dijo...

Mi recuerdo para el Flaco Bosch. Se fue el mismo día en que también lo hizo otro gran amigo, Daniel Capobianco. Los tres supimos compartir algún café y muchos cigarrillos en Montevideo Refrescos. Macu... un abrazo grande.

Bernabé dijo...

Con tu característica sensibilidad has podido reflejar otro pedacito de ese gran mosaico adorable que fue "el flaco". A esta altura me parece imprescindible un encuentro de todos sus amigos para poder entre todos armar ese gran rompecabezas que fue el Bosch, ya que cada uno de nosotros le conoce un pedacito diferente y a cada cual mas genial.

Bernabé 19/1/07

Andrea Cecilia dijo...

A los amigos del Tío ¡GRACIAS!

En la mañana de hoy fue reconfortante, a pesar de las lágrimas que hicieron salir, encontrarme con estas palabras y apreciaciones del tío Daniel.
Son días de mucho dolor y angustia los que estamos viviendo con mi familia, y ha sido muy estimulante encontrarnos con sus palabras, que demuestran que lo conocían, lo querían y valoraban.
Les puedo decir que nos quedamos con muchas ganas de él.
Gracias por mantenerlo presente y recordarlo.
Andrea

el padre de la niña dijo...

No supe que Daniel estaba enfermo hasta pocos días antes de su muerte. Mientras visitaba los Palacios Nazaríes -siete años después que él me lo recomendara con ese fervor casi evangelista que ponía en los temas culturales- el Bosch se fue.

Macu, gracias por transformar en palabras el sentimiento de quienes tuvimos el honor de compartir plazos de entrega, horas insomnes, reflexiones filosóficas y pizza fría con él.

lascabecitas dijo...

aguante Daniel carajo !!!

Muerte al caretismo y jetazo de la publicidad

Gracias Macu por el espacio, saludos.

Juan Carlos dijo...

Hola Macu. Muy lindas tus lineas sobre Daniel Bosch. Lamentablemente no pude en mi pasaje por la publicidad Uruguaya conocerle bien y estoy seguro que me perdí algo. Tu texto lo confirma.
Me alegró descubrir tu blog y saber que seguís siendo ese Macu tan querible de siempre.

Un fuerte abrazo desde Puerto Rico.
Juan Carlos Rodriguez.

Mapuche dijo...

Hoy por esas cosas de la vida, me puse a buscar a Daniel. Esas cosas de la vida que hicieron que luego de los 60 que compartiéramos en el liceo de Colón nos separásemos. La última vez que lo vi ya era exitoso en Mc Ericsson y me invitó una coca en el chopicón en la plaza Colón. Estaba igual, con su diario abajo del brazo, su sonrisa tierna, y de camino a casa, un sábado al mediodía. Me acordé cuando devolvió la billetera y de la Jefatura lo citaron para entregarle en público homenaje el horrible gallo de bronce que pudorosamente escondía. Hoy para mi, es día de duelo, hoy para mí murió el flaco Daniel. Y como él me dijera algún día.."todo es válido en la vida por la ilusión y la emoción" me sumo, hoy a las lágrimas de quienes lo quisimos, y no me imagino la plaza de Colón sin Daniel. Mónica Ansuas

Carlos Diaz Rigby dijo...

Hoy de noche, acabo de llegar de viaje de negocios de Jamaica, a Trinidad y Tobago, donde estoy basado. No se por que, pero se me dio por "googlear" a ver que salia de nuestro querido Bosch...esperando saber que seguia vinculado al mundo de la publicidad en Uruguay....quizas vinculado a algun emprendimiento cultural con el nuebo gobierno, en fin....
Jamas imagine encontrarme con que el flaco nos habia dejado.
Yo trabaje con el en mis inicios en Coca-Cola y seiempre rescato su calidez, su carino casi paternalista....nunca me voy a olvidar de un par de visitas al Tabare...con Amy, cuando era mi noviecita gringa. Daniel: gracias. Te vamos a extranar, sabe que todos somos un poco merjores por haberte conocido.
Un gran abrazo,
carlos.