miércoles, 12 de marzo de 2014

Madame Paul

Había en los años 70, en Colón , una señora francesa que se llamaba Madame Paul. Era vegetariana, no usaba cuero y vivía con extrema austeridad.
Ella dirigía un colegio donde reinaba un total caos administrativo.
Un dia cayo un inspector de DGI y le reclamo un comprobante que no aparecía y el hombre dijo: " Señora no es que dude de usted, pero si no tiene el recibo debo ponerle una multa". A Madame le salían llamas de los ojos y le contesto: " yo no le miento.¿Usted cree que arriesgaría mi lugar en la vida eterna...por un puñado de dinero?
El hombre impresionado le dio 24 horas de plazo y Madame Paul dio vuelta el colegio, el papel apareció y no hubo multa.
Pero eso era lo de menos, la mera posibilidad de el inspector dudara de su honestidad ofendía profundamente a Madame Paul.
Ella, que generosamente, se había cargado de alumnos becarios, era una mujer con profundo sentido ético de la vida.
Y la mas ligera duda sobre su integridad la convertía en un doberman.
Porque sus palabras se sostenían en hechos de hierro y no simple mampostería.

Pienso en ella siempre que escucho discursos vacíos o las engañifas habituales del pantano de algunas bocas.

Fatherland

En 1949-50 mi padre fue a encontrarse con mi vieja en el Club Uruguay en un baile que organizaba la comunidad negra.
Mi vieja Tena 16 años y recién empezaba a noviar con mi papa.
El tiempo pasaba y mi viejo no aparecía y a mi vieja asomada a un balcón se la comían los nervios.
De pronto, un seguridad discretamente le dijo algo al oído a una de las organizadoras.
Mi madre, reconocible entre otras chicas porque su hermano jugaba en Peñarol, fue requerida por la organizadora que le dijo también discretamente " tu novio esta afuera, pero no puede entrar querida porque no es de la raza"
Después de escuchar esta estupidez mi vieja se fue y nunca volvió a los bailes de la comunidad.
Los parientes de mi padre mas tarde también se escandalizaron cuando el " decidió casarse con una " negra".
Ese hombre durmió con esa " negra" mas de cincuenta años.
Tuvo 6 hijos, de los cuales el único morocho era el mayor, o sea yo. Sin embargo en el barrio decían de nosotros " los negros de la otra cuadra".
Sinceramente, pensé que estas cosas eran cosas del pasado.

Debí recordar que en Viena hay neonazis desfilando a paso de ganso y que en Ucrania hay quienes dicen publicamente que los progromos deberían volver.

Poema para Carlos Drumond de Andrade

Saudades de Drummond.

           " la alegría que es sombra"
              Leonardo Deus Gil


 I

detrás de Drummond
hubiera seguido
por todo Río o Itabira
como un perro de la calle
yendo tras su paraguas  y sus cafés
olfateando su rastro
como a una adición pegada
en el pavimento
 donde el veía crecer flores
heroicas y hierbas desesperadas

II


como lo seguia Belchior
- dibujandole
a lápiz y a caneta
sin que el lo advirtiera nunca-
hubiera seguido tras los pasos
como el obsesivo cobrador
de Drummond
poeta itabirano
mayor que mayor
que con suprema ironia
se describía a sí mismo
como un poeta menor
un funcionario apenas
dado a  la garufa y a la poesía
que es un modo
de estar en cualquiera
para el juicio
de las porteras y de los escribanos

III

Drummond

provinciano de corbata
de menor  dimensión
quizás
que la vía láctea
un anillo de Saturno
o el abrazo de un tsunami
medidas supra humanas
de las que esta hecho
el traje de los dioses
Drummond
 luz azul que crece
en el atardecer del corazón
en el olor del café de la mañana
en el coraje de los que resisten
frente al espanto del mundo
de los hombres

IV

nunca podré decirle
viejo drummond
como palpitaba mi corazón
en piedras blancas en 1976
cuando el cartero abrió su bolsa
y me entrego " Obra reunida"
enviada desde Río de Janeiro
por otro poeta
que me prometía
llevarme frente a usted
a mi tan pulgarcito
que memorizaba versos
del buen pan de su poesía
 como sendero de migas
para seguir al sueño
que Belchior diseño en mil caras
( admiradas hasta
  por el mismo Bob Dylan)
el rastro imposible
que seguí en la madrugada
nuestra señora de las tribulaciones
 hasta despertarme
huérfano de usted.


Atilio Pérez da Cunha
( Macunaima)
Atlántida, marzo 2014

Darno

Evocación de Darnauchans

José Arenas

En este momento estoy escuchando el último disco de Eduardo Darnauchans. Tambien conocido como El Darno. Se trata de el disco "El angel Azul", un disco que el Darno grabó antes de morirse y que es un disco grabado en estudio después de muchos años de hacer solo proyectos en vivo. Un disco que fue muy "aguardado", sobre todo por quienes adoramos la obra de Darnauchans. Recordé mientras suena este disco, que es una joya de la música Uruguaya(en realidad todos sus discos lo son) recordé que el 15 de noviembre cumpliría 55 años. Es decir que será un no cumpleaños como los que festejaban los personajes de Lewis Carroll que Darno leía y que como dijo Macunaíma usamos para refugiarnos "cuando nos cagamos de hambre, de soledad y silencio, frente a los más fríos vientos montevideanos". Se me ocurrió dedicarle un poema, creo que lo debía porque en definitiva uno es que lo que es gracias a crecer con canciones como las de Eduardo. Pero decidí que no, porque el ya mencionado Macunaíma escribió un poema para Darnauchans mucho mejor de lo que yo podría hacerlo. Ese poema salió leído por el propio Macu en el disco "Volumen II" de Los Kafkarudos. Así que prefiero que se lea eso antes de que se lea algo que torpemente pueda hacer yo en un humilde intento por pagar mis cuentas.

POEMA CON ESPECTRO

It´s all over now baby blue
es decir
no hay alicias ni conejos
ni el olor de doña myrurgia
para encontrar 
instintivamente
un hueco donde guarecernos
a las seis dieciseis am
te entrometes en mis pesadillas
para mirar
como te hacen jirones
como indagan en las señales
de la ceremonia
que hace tiempo preparaste
y de la que no quiero
hacerme cargo
it´s all over now baby blue
esto es
se terminó tu frente de seminarista
tu diccionario
tu gabardina
tu psicodélico amor cortés
tu asma
tu bolchevique
único y disperso
todo se terminó ahora baby blue
se terminaron
tus lentes
tus pastillas
tus quince de noviembre
tus crines de muchacho
tus ojos últimos
perrunos y apagados
tras el cristal oscuro
todo se terminó
y ahora
estas mirándome
como si yo fuera
el capitán de tus amigos
para cerrar las cuentas
nadie ha roto el pacto
hubo cancion de dylan
y la bandera 
para seguirte rojo
hasta el final
que (otros)
muchos cantaron
it´s all over now
no pude estar allí
no quise estar entonces
puse una carretera de distancia
y los ojos en el camino
hasta quedarme sin lagrimas
ahora estoy mirándote
visitante de la noche
espectro desprovisto
de tus humanidades
de tu pedro 
de tus piedras rodantes
de tus pajaros hollies
de tus lobizones y de tus girasoles
de tus inhalaciones
de tus muertes fallidas
de tus vidas de gato
de tus madrugadas
con dia siguiente
de tus huesos
y de tus cigarrillos
todo se acabo
solo permanece tu humor
cuando dices:

felizmente, ya no bebo.

domingo, 24 de noviembre de 2013

AL SUR DEL PARALELO 30





Desde 1969, cuando era poco más que un adolescente, estoy en los medios de comunicación vinculado a la música popular uruguaya.
Mis primeros artículos en publicaciones y periódicos estudiantiles, del colegio secundario y después a nivel universitario, me llevaron a una primera experiencia radial y, posteriormente, a escribir en un diario de tiraje masivo.
En un principio, estaba ligado esencialmente a los músicos de mi generación que, a nivel urbano, experimentaban con la mezcla del rock anglosajón con formas musicales absolutamente uruguayas como el candombe y la murga.
La música popular brasileña y el jazz eran la otras vertientes que nutrían la música que por entonces hacían músicos extraordinarios como Eduardo Mateo, Urbano Moraes, Pippo Spera, entre otros.
En mi caso particular, que no soy músico, sino un simple escuchador y comentador de músicas, la música popular brasileña venía de la influencia familiar, soy nieto de brasileños, así que desde Ary Barroso, Os demonios da Garoa, Luiz Gonzaga hasta Tom Jobim, la bossa, el samba, el choro, entre otras, no eran sonoridades ajenas en mi casa natal
Hacia fines de 1978, un amigo tejedor que había andado on the road por las playas del litoral riograndense, me trajo un vinilo del desaparecido sello ISAEC de Porto Alegre.
Ahí escuché por primera vez a músicos, hermanos queridos, como Bebeto Alves, Carlinhos Hartlieb, Nelson Coelho de Castro, Claudinho Veracruz y mi parceiro Raúl Ellwanger.
Comencé a tocar ese disco colectivo en la radio, y casi instintivamente percibí que había un destino común, lazos de sangre y música que nos unían regionalmente a uruguayos y gauchos.
No es extraño que un año después, cuando comenzaba el principio del fin de la dictadura uruguaya, invitáramos a Raúl Ellwanger a un recital multitudinario de la música uruguaya en el Estadio Centenario.
Con una perversidad kafkiana, las autoridades permitieron la publicidad en medios masivos del recital, la venta de entradas y el montaje del escenario y todo lo demás, pero, unas horas antes, prohibió su realización.
Raúl Ellwanger, el primer adelantado de la música de Porto Alegre, que venía a tocar en un recital que habría reunido a miles de personas, terminó con nosotros devolviendo el dinero de las entradas y tocando, unas horas después, en una función privada para los colegas y amigos de Montevideo.
Unos días después de la suspendida actuación del Estadio Centenario, viajamos a Porto Alegre con el director de teatro Luis Vidal y el músico Yabor, a la realización de ¨Explode 80¨, un recital colectivo en el Araucho Vianna.
Desde ahí, llevo casi treinta años, difundiendo los discos de Raúl Ellwanger, Nelson Coelho de Castro, Bebeto Alves, Carlinhos Hartlieb, músicos que considero mi turma.
Pero también de los nuevos creadores como Orestes, Mario Falcao, Richard Serraria, Vitor Ramil, etc.
Toco sus músicas en la radio, Emisora del Sur 94.7 FM(pueden oírla por la Internet: www.sodre.gub.uy), una de las cuatro radios estatales uruguayas, como mi amigo César el tejedor urdía los hilos en su telar.
Esas músicas son vigas de un puente que estamos construyendo entre uruguayos y riograndenses, al sur del sur.
Un día y otro, llega a Porto Alegre un Daniel Drexler, una Ana Prada o un Sebastián Jantos desde nuestra querida Montevideo, reconociéndose en la milonga y otras músicas con sus pares de aquí.
Un día y otro, pero aún muy lejos de la frecuencia que quisiéramos, llegan a nuestra ciudad jóvenes creadores como Mario Falcao o Richard Serraria.
Esas voces comienzan a integrarse a nuestro ámbito auditivo, hecha añicos la precaria barrera del idioma.
Así que los que estamos en el medio artístico-cultural comenzamos a soñar con caminos que se abren, de ida y vuelta para nuestros músicos, poetas, teatristas y artistas en general.
Porque, como dijo el poeta, ¨no se puede vivir sin el pan y sin la camisa, pero tampoco sin sueños¨.
El nuestro es un sueño alto y de enorme claridad: la efectiva integración cultural regional.
Nos falta aún mucho por hacer, el gobierno recién electo en Uruguay deberá abordar, entre otros temas domésticos, el tema de una integración cultural más concreta y real.
La integración cultural regional no puede quedarse en los discursos y en las palabras floridas, es una tarea insoslayable del tiempo que viene.
Porque hoy resulta mucho más fácil para un creador de Montevideo tocar en Madrid que en Porto Alegre, y al revés sucede exactamente lo mismo.
(Bebeto, Raúl, Nelson,¿cuánto hace que queremos verlos en Montevideo?)
Es tiempo de acabar con estas absurdas barreras que balcanizan una región del sur que tiene mucho en común en sus formas musicales, en la cultura y la sensibilidad imperantes, en las costumbres, etc.
Por eso, estoy aquí, junto a mis hermanos cantores y creadores, en mi doble condición de periodista y de poeta, acompañando este sueño posible que es la integración de nuestras patrias musicales
Porque con Juan Cunha, un poeta mayor de mi tierra, aprendí que ¨Si soñamos, fue con realidades¨.


Me hubiera gustado nacer músico de blues



no importa si guitarrista
como blue bloy king
o dedos rápidos
como fats waller
preferentemente
negro
-como deseaba reencarnar
djavan
aquel pariente de Alagoas-
pero da lo mismo
si blanco o amarillo
o con los dedos manchados
de vitíligo
filigrana de las penurias
de la vida
a mi no me hubiera importado
cómo
sino ser simplemente
un condenado
músico de blues
bien podrido
un lobo aullador
como chester burnett
hamacándome
sobre un puente de guitarra
acariciando las notas
con la gracia de un jugador de cartas
a lo John lee hooker
o ser tal vez
el  muchacho perdido
que escribió  love in vain
como un pacto de sangre
alguien
capaz de vender su alma
a lúcifer
o a cualquier otro demonio
con tal de tocar blues
saliendo de la encrucijada
me hubiera gustado
ser un músico de blues
de cualquier modo
trepando por viejas escaleras
de hoteles aún más decrépitos
-las entrañas a veces
se ven desde afuera-
disfrutando un trago de bourbon
-el mejor de todos los posibles-
ese que descansa sobre el piano
o al costado del estuche
de la Gibson Les Paul
un músico de blues
más quemado que Gardel
con el mundo del capital
y las baratijas
porque tocar blues
no inhibe la conciencia
de clase
me hubiera gustado
sentir en las tripas
los parlantes metálicos
de la guitarra acústica
de bukka White
preparándose para morir
porque tocar blues
no inhibe las honduras
del alma
músico de blues
de carretera y riel
de barro y cristal
de agonía y éxtasis
me hubiera gustado nacer
músico de blues
para poder saludar a tom waitts
como un compadre
ofrecerle un trago a él y a su chica
y cuando tocara pasar para el fondo
del bar
para enfrentarme
a la pared
del baño
habría meado mi sombra
una vez más
para rezar:
“carajo
me hubiera gustado nacer
músico de blues”.


HASTA SIEMPRE HEBER RAVIOLO

Hasta siempre, querido Heber Raviolo.

El viernes falleció Heber Raviolo, docente, crítico, director de Ediciones de Banda Oriental.
Lo conocí en 1969 en medio de un conflicto de secundaria, yo era militante estudiantil y Heber pertenecía a la Asamblea articulo 40 de la gremial de profesores.
Desde 1978 estreche mi relación con el a través de Ediciones de Banda Oriental.
Nos deja a los 81años.


Heber Raviolo (1932). Crítico y editor. Nació en Montevideo. En diciembre de 1963 egresó de la sección Literatura del Instituto de Profesores “Artigas” y ejerció la docencia hasta que, destituido por la dictadura, se dedicó a su tarea como editor de Ediciones de la Banda Oriental.
Desde la segunda mitad de los cincuenta ejerció la crítica literaria en publicaciones periódicas: revistas El Ciudadano y Asir. Dirigió la página literaria de Época entre 1964 Y 1965, y la del semanario Marcha en sus últimos y definitivos cuatro números entre las zozobras de las clausuras (1973-1974). Funda y codirige la revista Brecha en sus dos números de vida (1968-1969).
Fue integrante del consejo de redacción de Tribuna Universitaria, revista de la FEUU. Precisamente, a partir de esa experiencia decide, junto a un grupo de egresados universitarios, crear Ediciones de la Banda Oriental (1961), en la que se desempeñó activamente, en funciones de Director General de la empresa y de varios planes editoriales.
Debido al impulso editorial del libro uruguayo y latinoamericano, especialmente la narrativa “criollista” y regional, Raviolo se encargó de prologar varias decenas de volúmenes, tarea encarada con mayor intensidad a partir de la formación de “Lectores de Banda Oriental”, colección mensual para suscriptores inaugurada en 1978, de la que fue ininterrumpidamente su director y en la que prologó panoramas del cuento latinoamericano y relatos de varios escritores del continente. Se especializó en Juan José Morosoli, Líber Falco, Anderssen Banchero y Julio C. da Rosa.
En su carácter de director de Banda Oriental, fue el responsable de una tarea editorial que se refleja en más de 3.000 títulos publicados; obras que recogen el pensamiento, la sociedad y la literatura de nuestro país.
En su carácter de investigador, Heber Raviolo realizó una importante tarea de investigación, estudio y recopilación, que se concreta en la Colección Biblioteca Ciudad de Montevideo.

martes, 4 de diciembre de 2012

OTRO AÑO SIN JOHN



John


           
en el dakota se quebró un cristal
por el que mirábamos al mundo
en NYC
la puerta del cielo y la del infierno
son una misma puerta giratoria
feroz carrusel del capital y de los monopolios
-decía el poeta benavides:
“no hay nada más cruel que el siglo xx”-
John
el deco núñez leía las noticias
las permitidas nuevas del mundo oficial
en la radio oficial de la dictadura
la teletipo era una bicicleta sobre una calle
sin sobresaltos
aséptico autómata sin piel
el deco leía como pedaleando
dijo : “nueva york... urgente...”
y no dijo más nada cuando escuchó
los balazos y los cristales saltando
como avispas
¡peroquépelotudo!  gritó un interventor de jinetas
cuando la radio oficial se quedó sin la voz de deco
perdida como un homeless en el invierno de NYC
John
quebrado el cristal de tu mirada
la edad adulta nos ganó el primer asalto.

LA INOLVIDABLE NOCHE DE LOS KAFKARUDOS.



LA NOCHE DE LOS KAFKARUDOS

El pasado 18 de noviembre, los Kafkarudos, Dino, Tabaré Rivero, Alejandro Ferradás y Walter Bordoni, se presnetaron en concierto en la sala Zitarrosa.
Shyra Panzardo y yo estuvimos como invitados especiales.

viernes, 2 de marzo de 2012

Parece que la muerte está emperrada.
Febrero termina con una mala nueva: el gran Lucio Dalla se fue de gira.
Me acuerdo de muchas canciones que oído y compartido en la radio desde hace muchos años.
Me acuerdo de la enorme tristeza de Hugo Trova, que fue su amigo, y que se prometía encontrarse con él en Italia el próximo verano peninsular.
Escribo para recordarlo y para reafirmar que la muerte es poca cosa.
Señora Otra, usted no podrá con las canciones que nos dejó sembradas en el zurdo cordial.
CI VEDIAMO, LUCIO CARO AMICO

miércoles, 8 de febrero de 2012

CHAU FLACO. 
Mi hijo Miguel dice que no le creyó a Luis Alberto cuando dijo "que estaba bien y mejorando". Es claro, no querías que nos preocuparábamos y tampoco tirarnos pálidas a los que te amamos.
No como "chicas muertas", esas de la canción de Charly, sino como hombres y mujeres aman a un hermano, a un igual, a un ser humano de luz y sombra, bellísimo en su arte y en su capacidad de multiplicarse en cosas bellas.
Acabo de enterarme como si me pegaran un palazo. Te has muerto Luis Alberto Spinetta y es como perder un pedazo de vida de uno mismo.
Con la más honda admiración, y sin idolatrías que al Flaco le rompían las bolas, te mando desde acá un abrazo hasta la eternidad